viernes, 1 de mayo de 2009

Cuando empezó el año quería descansar. No es que quisiera dejar de hacer algo que me gustaba tanto como tocar, sino que tocar ya no me gustaba tanto como para seguir haciendo el enorme esfuerzo que significa todo esto.
Es posible que haya mucha gente que no lo pueda entender, pero mantener el personaje de berto díez supone un derroche de energías que no estaba dispuesto (y aún estoy dudando) a asumir.
El caso es que hace unas semanas se pusieron en contacto conmigo para ofrecerme un concierto en un local que si bien no es nuevo, al menos ha cambiado de dueño. No he podido decir que no, por muchos motivos, pero probablemente el más importante es porque me apetece. Me apetece horrores, y me importa más bien poco la gente que vaya, el sonido que haya, que sea jueves, etc... me importa muy poco. Lo único en lo que pienso es en volver a plantarme en un escenario y pasármelo teta. Siento un gremlin dentro.





0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio